El principio de enseñar la Palabra
Esdras 7:10
“Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley del Señor, para cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.”
Esdras 7:10 es uno de esos versículos que concentran grandes verdades sobre el estudio de la Palabra de Dios. Dios da Su Palabra, pero es responsabilidad del hombre estudiarla, comprenderla y vivirla.
Dios no va a entender Su Palabra por ti. Él es la Palabra. Una vez que esa Palabra nos es dada, nuestra inteligencia debe asimilarla. Si Dios nos da Su Palabra y la entendemos mal, la responsabilidad no es de Dios, sino del hombre.
Dios, que es Espíritu, revela Su Palabra; pero nosotros la percibimos y procesamos a nivel de nuestra alma. Allí es donde debemos:
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analizar,
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entender lo que dice,
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entender lo que no dice,
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y creer.
Cada persona es responsable de sus procesos mentales delante de Dios. Si no entiendes la Palabra, debes ser honesto con Él y decirlo. A veces Dios querrá que te humilles y pidas a otra persona que te la explique. Eso también forma parte del aprendizaje espiritual.
📖 La secuencia bíblica del estudio
En Esdras 7:10 vemos claramente el orden:
Estudiar → Practicar → Enseñar
“…había preparado su corazón para inquirir… para cumplirla y para enseñar…”
De aquí aprendemos varias lecciones:
🗝️ 1. Estudiar requiere compromiso
“Había preparado su corazón” indica una decisión firme.
Estudiar la Palabra exige diligencia y dedicación. Es el mismo principio que vemos en:
2 Timoteo 2:15 — Procura presentarte a Dios aprobado… que usa bien la palabra de verdad.
Nadie puede decir que estudia la Biblia si lo hace de manera superficial y sin interés.
🗝️ 2. Dios no estudia por ti
El texto dice: Esdras había preparado su corazón.
Dios no lo hizo por él. El estudio es nuestra responsabilidad personal.
🗝️ 3. Creer es practicar
Después del estudio viene la práctica.
En la Biblia, creer = actuar.
El primer lugar donde debemos poner en práctica la Palabra es en nuestra propia vida.
Muchos quieren que otros vivan la Palabra, pero ellos mismos no la viven. Eso no es una posición honesta delante de Dios.
🗝️ 4. Solo quien vive la Palabra puede enseñarla
Es solo después de practicarla que uno puede enseñarla con sinceridad.
Es peligroso —y espiritualmente incorrecto— enseñar lo que no se entiende o lo que no se cree de verdad.
🗝️ 5. Enseñar es un privilegio y una responsabilidad
El hombre de Dios tiene la responsabilidad de enseñar la Palabra.
No todos tienen el mismo don para explicar, pero Dios ha capacitado a algunos con una gracia especial para enseñar y aclarar las Escrituras.
Enseñar la Palabra correctamente dividida es lo que libera a las personas.
✨ Conclusión
Todo creyente está llamado a:
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Estudiar la Palabra con diligencia, dejándola interpretarse a sí misma.
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Practicarla en su propia vida.
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Enseñarla a otros.
Cuando enseñas a alguien lo que ya has comprendido, acortas su curva de aprendizaje espiritual.
La Biblia dice que debemos honrar a quienes nos enseñan. Honrar no es solo dar dinero; es tener estima espiritual por ellos y orar por su vida.
La verdadera inteligencia viene de la Palabra bien comprendida:
Salmo 19:7
La ley del Señor es perfecta, que convierte el alma; el testimonio del Señor es fiel, que hace sabio al sencillo.
Negarse a aprender la Palabra es un pecado espiritual. Rechazar el conocimiento de la Palabra es ir contra la vida espiritual. Así lo enseña:
2 Crónicas 12:14
E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar al Señor.
El estudio de la Palabra trajo a Esdras la sabiduría de Dios:
Esdras 7:25
Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría de tu Dios que te ha sido dada, pon jueces y gobernadores… y enseña a los que no saben.
Que aprendamos a amar, estudiar, vivir y enseñar la Palabra de Dios, porque en ella está la verdadera sabiduría.
Bendiciones.
Dr. Apollinaire D.