El Dios del dinero y del oro
(Extracto del ebook: “Dios y tu prosperidad financiera”)
Hageo 2:8
“Mía es la plata y mío es el oro, dice el Señor de los ejércitos.”
Este es uno de los versículos más poderosos de la Biblia sobre el dinero. Sin embargo, muchos creyentes sienten vergüenza o temor de hablar de finanzas, pensando que no es algo espiritual. Pero la Escritura declara claramente que el dinero que circula en este mundo pertenece a Dios.
Dios dice: “Mía es la plata y mío es el oro.”
Eso significa que todo el dinero que hoy está en tus manos le pertenece a Dios. Aunque el diablo use y abuse del dinero en el mundo, el dinero no es suyo: es de Dios. Los principios verdaderos que gobiernan el dinero son principios divinos. Eso no impide que el diablo haya desarrollado sus propios sistemas para enriquecer a los suyos, pero esos principios son totalmente anti-divinos.
Por eso, todas las sectas y movimientos que prometen enriquecer al hombre fuera de Dios son engañosos: es riqueza según el diablo, no según Dios.
📖 La Biblia contiene todas las claves de la prosperidad
La Palabra de Dios contiene todos los principios de la verdadera prosperidad financiera.
No solo el dinero, sino también los metales, los alimentos, las plantas y todos los recursos de la tierra pertenecen a Dios. Hageo 2:8 es una verdad espiritual que debemos meditar, digerir y aplicar.
Esta verdad nos guía en el camino hacia la libertad financiera. Dios puede hacer “llover” provisión sobre nuestras vidas. En Él no hay escasez. No existe falta de dinero en Dios, porque todo le pertenece a Él. Ninguna nación es dueña del dinero; Dios lo es.
Cualquiera que se considere rico sin Dios vive solo en una ilusión temporal.
La riqueza de Dios es ilimitada. La “banca” de Dios no tiene tope. La plata y el oro de Hageo 2:8 representan todos los bienes materiales.
⚠️ La pobreza no es una bendición
En una falsa espiritualidad, muchos ven el dinero como algo malo y piensan que agradan a Dios viviendo en pobreza. Pero en la Biblia, la pobreza nunca es presentada como una bendición.
No encontrarás un solo versículo que diga que Dios bendijo a alguien haciéndolo pobre.
Algunos malinterpretan las palabras de Jesús: “Bienaventurados los pobres…” pero ese texto no habla de dinero, sino de los pobres en espíritu, y debe entenderse en su contexto.
El dinero no es propiedad del diablo. Es propiedad de Dios.
🗝️ Cuando entiendes que el dinero es de Dios
Cuando comprendes que toda la riqueza pertenece a Dios, ya no tendrás vergüenza de hablar de:
prosperidad,libertad financiera,
éxito en tus proyectos,bendición en la obra de tus manos.
(Lee Josué 1:8).
Tu deseo será permitir que Dios te bendiga, que Su provisión circule en tu vida y que Él prospere el trabajo de tus manos. Incluso comenzarás a ver la ofrenda y el diezmo desde una perspectiva espiritual diferente.
Dios, a quien pertenece todo el universo, ama prosperar a los suyos, mientras que el diablo busca empobrecer a los hijos de Dios. Él es el enemigo y el ladrón de sus recursos. Intenta bloquear y desviar las bendiciones que Dios quiere hacer llegar a sus vidas.
Pero para el que ha nacido de nuevo, la libertad financiera está disponible en Cristo.
✨ Conclusión
El dinero y el oro pertenecen al Señor. Cuando ponemos nuestra confianza en Él y aplicamos Sus principios, descubrimos que Dios no solo quiere suplir nuestras necesidades, sino también llevarnos a una vida de provisión, libertad y propósito.
“Mía es la plata y mío es el oro, dice el Señor.”
Que aprendamos a vivir bajo esta verdad.
Dr. Apollinaire D.