Lectura espiritual del salmo 3
-
No importa lo que la gente diga acerca de ti; lo que realmente importa es lo que tú piensas de Dios y lo que Dios dice de ti.
-
No son los demás quienes definen tu salvación delante de Dios, sino tu propia fe y tu relación personal con Él.
-
Tu vida será conforme a lo que sabes y crees que Dios es para ti: tu Escudo, tu Gloria, el que levanta tu cabeza. Así como lo concibas, así lo experimentarás.
-
Orar al Señor es una cosa, pero clamar al Señor es otra. Clamar indica urgencia. Cada uno debe reconocer lo que es urgente en su vida; nadie puede hacerlo por nosotros. Muchos viven en una pasividad mental absoluta, y en ese estado el enemigo puede controlar la mente.
-
El versículo 5 nos muestra que Dios tiene control incluso sobre nuestro sueño. Los espíritus malignos también operan mientras el hombre duerme, y Dios lo sabe. El diablo actúa más en las tinieblas que en la luz. Por eso, entregar nuestro sueño a Dios y orar por protección antes de dormir es una necesidad espiritual.
-
En el versículo 6 vemos que decidir no temer es clave para que Dios actúe. El diablo opera a través del miedo que instala en nosotros. El temor bloquea la obra del Espíritu Santo, pero la fe le abre el camino.
-
Cuando David dice: “Levántate, Señor”, está pidiendo que Dios actúe y se manifieste. Esto expresa fe en la acción divina. Dios ama obrar a favor de los suyos. Es fundamental creer en un Dios que actúa, que trabaja y que interviene.
-
David termina el salmo reconociendo que Dios es el Autor del salvamento, de cualquier tipo de liberación. En este caso, del rescate frente a sus enemigos.
-
Dios es Salvación: salvación contra el diablo y sus obras, contra la enfermedad, contra la pobreza, contra la adversidad. No debemos limitar la palabra “salvación” en la Biblia solo a la vida eterna; también incluye liberación y ayuda en esta vida. No hay un tiempo en que Dios fue Salvador.
Que Dios nos bendiga.
Dr. Apollinaire