Diferencias entre obtener y manifestar la salvación
Ser salvo es un acto instantáneo y legal ante Dios. No es algo que se logre por méritos humanos, sino que se recibe por la gracia de Dios a través de la fe. En este punto, la persona es declarada justa no porque no haya pecado, sino porque la justicia de Cristo le es acreditada. La salvación te da una nueva identidad espiritual. Dios te ve con nuevos ojos.







