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Escuela Internacional de la Biblia
Aprende la Palabra de Dios correctamente dividida.
Director Dr. Apollinaire
Escuela Internacional de la Biblia

Nuestras creencias.

Lo que creemos importa. Pero existe una pregunta todavía más importante.

¿Podemos comprobar nuestras creencias a la luz de la Palabra de Dios?

Nuestra referencia no es una denominación, una tradición religiosa ni una interpretación personal. Queremos volver constantemente a las Escrituras.
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Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
2 TIMOTEO 2:15
Antes de decir «yo creo»

¿De dónde proceden nuestras creencias?

Algunas creencias las recibimos de nuestra familia. Otras de nuestra iglesia, denominación, cultura, libros o personas que nos enseñaron.

Pero una enseñanza no se convierte automáticamente en verdad porque sea antigua, popular o porque muchas personas la crean.

Por eso queremos comprobar.

Nuestro principio

Las creencias deben ajustarse a la Palabra rectamente dividida.

No estudiamos la Biblia para encontrar versículos que confirmen aquello que previamente hemos decidido creer.

Procuramos hacer justamente lo contrario.

Estudiamos las Escrituras y permitimos que sean ellas las que examinen nuestras conclusiones.

Para ello es necesario respetar el contexto, identificar quién habla, reconocer a quién se dirige un pasaje, distinguir los diferentes momentos de la revelación bíblica y comparar Escritura con Escritura.

No queremos que la Biblia se adapte a nuestras creencias.
Queremos que nuestras creencias se ajusten a la Biblia.
01
Contexto.

Ningún versículo debería estudiarse como si estuviera completamente aislado.

02
Destinatario.

Preguntamos quién habla y a quién fueron dirigidas las palabras.

03
Escritura con Escritura.

Comparamos pasajes relacionados antes de formular conclusiones.

04
Precisión.

Distinguimos lo que está escrito de aquello que nosotros suponemos.

Lo que creemos

Nuestras convicciones fundamentales.

Esta declaración resume algunos de los fundamentos que orientan nuestra enseñanza. No pretendemos sustituir las Escrituras por una declaración doctrinal.

01

La Biblia es la Palabra revelada de Dios.

Creemos que las Escrituras constituyen nuestra referencia fundamental para conocer aquello que Dios ha revelado. Por ello deben estudiarse con precisión, respetando su contexto y evitando interpretaciones privadas impuestas sobre el texto.

2 Timoteo 2:15 · 2 Pedro 1:20
03

Jesucristo es el Hijo de Dios.

Creemos en Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, enviado por el Padre como Salvador y Señor. Por medio de él conocemos al Padre y recibimos la vida que Dios ha hecho disponible.

Juan 3:16 · Juan 1:18 · 1 Juan 4:9
04

Dios resucitó a Jesucristo de los muertos.

Creemos en la muerte y resurrección de Jesucristo. Su resurrección constituye una realidad central del mensaje cristiano y de la esperanza futura del creyente.

1 Tesalonicenses 4:14 · Colosenses 3:1
05

Creemos en la concepción virginal de Jesucristo.

Creemos que María concibió a Jesucristo por intervención del Espíritu Santo, conforme al testimonio de las Escrituras.

Mateo 1:18-23
06

La justicia delante de Dios es un don.

Creemos que el ser humano no obtiene justicia delante de Dios mediante sus propios méritos. La justicia procede de Dios y está disponible mediante la fe en Jesucristo.

Romanos 3:22 · Filipenses 3:9
07

Creemos en el nuevo nacimiento.

El nuevo nacimiento no consiste simplemente en pertenecer a una religión, adoptar una denominación o mejorar externamente nuestra conducta. Creemos en la realidad espiritual del nuevo nacimiento por medio de Cristo.

Juan 3:3 · 1 Pedro 1:3
08

Dios es Espíritu y Dios es santo.

Creemos lo que las Escrituras declaran acerca de la naturaleza de Dios. Dios es Espíritu y es santo. Nuestro conocimiento de Él debe partir de aquello que Él mismo ha revelado en su Palabra.

Juan 4:24 · Isaías 6:3 · Salmos 99:3
Nuestra manera de estudiar

Una declaración de creencias nunca debe sustituir a la Biblia.

Estas son nuestras convicciones, pero no queremos que las aceptes simplemente porque aparecen escritas en esta página.

Queremos que abras las Escrituras, leas los pasajes, estudies su contexto y compruebes.

La autoridad no está en nuestra declaración. La autoridad está en la Palabra de Dios.

La Escritura antes que la tradición. Una enseñanza tradicional también debe poder ser examinada.
El contexto antes que el versículo aislado. Una frase separada de su contexto puede ser utilizada incorrectamente.
La investigación antes que la repetición. Repetir una doctrina durante años no constituye por sí mismo una demostración.
La Palabra antes que nuestra opinión. También nuestras propias conclusiones deben poder ser corregidas.
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No queremos que cambies una tradición por otra tradición.

Queremos ayudarte a desarrollar algo mucho más importante.

La capacidad de abrir la Biblia, estudiar lo que está escrito y comprobar por ti mismo aquello que se te enseña.

Conoce. Estudia. Compara. Comprueba.

¿Quieres aprender cómo hacerlo?

Aprende a estudiar la Palabra rectamente dividida.

Si estás comenzando en nuestra Escuela, el curso bíblico es el punto de partida. Aprenderás principios fundamentales para leer, contextualizar y estudiar las Escrituras con mayor precisión.

Una creencia puede ser sincera.
La pregunta es si también es bíblica.

Sigue estudiando. Sigue preguntando. Sigue comparando.

Y deja que la Palabra de Dios tenga la última palabra.

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